1
Sacá los bifes de lomo de la heladera un rato antes para que tomen temperatura ambiente y limpialos de nervios y grasa si hiciera falta.
2
Colocá cada bife entre dos films o bolsas y golpealo con un mazo o palo de amasar hasta dejarlo bien finito, de unos 2 mm de espesor; así se cocina parejo y queda tierno.
3
Cortá los panes al medio y tostá apenas la parte de adentro en una plancha o sartén caliente hasta que estén dorados y crocantes; reservá.
4
Poné una plancha o sartén a fuego fuerte con un chorrito de aceite y esperá a que esté bien caliente antes de tirar la carne.
5
Salpimentá los bifes recién ahora (si los salás antes largan líquido) y cocinalos apenas 1 minuto de un lado.
6
Dalos vuelta y, sobre cada bife, apoyá 2 fetas de queso y 1 feta de jamón para que el calor los funda; cociná otro minuto más.
7
En un rincón de la plancha o en otra sartén con un poco de aceite, freí los huevos hasta que la clara esté cuajada y la yema todavía blanda.
8
Untá generosamente las dos caras internas de cada pan con mayonesa.
9
Sobre la base del pan, colocá el bife con el jamón y el queso ya derretidos encima.
10
Apoyá el huevo frito sobre la carne, cuidando de no romper la yema.
11
Sumá las rodajas de tomate y, arriba de todo, la lechuga bien fresca.
12
Tapá con la otra mitad del pan, presioná apenas y cortá el lomito al medio en diagonal.
13
Serví enseguida, bien caliente, acompañado de papas fritas en bastón bien crocantes.